Él, es Oblivion, fe,
del jamás y el no,
Fe brutal,
De olvidar,
por la eternidad.
Él,
es Oblivion, fe,
De la ingratitud,
Hechicero, astral.
Matón de la desmemoria
Y el sin recuerdos
Es, Oblivion, rey.
Es, como un pozo,
en pasión de enterrar,
Que florece al sangrar
Los estigmas, del corazón.
Luz degollada de un tiempo, tan feliz
Hoy Oblivion vas, a borrarme, a mí.
Él,
reto agotador,
vuelve a cero, igual
Lo real, lo mejor, lo fatal.
Él,
te hipnotiza,
con dolorosa miel,
Del ausente, amor,
Para ultimar,
ebrio, amargo y vil,
El sagrado ayer, Oblivion,
rey.