Lo mismito que la mar
Tiene los ojos mi niña
Y su cara de gitana
Me cautiva, me cautiva
Desde el día en que la vi
Se despertó mi alegría
Y tengo que reconocerlo
Y tengo que reconocerlo
Que es la dueña de mi día
Sentimiento no le falta
Ni tampoco picardía
De las guapas extremeñas
Y las puras granadinas
Cuando la miro a la cara
Me devuelve una sonrisa
Y puedo ver en su mirada
Y puedo ver en su mirada
La inocencia de una niña
Y aunque no diga cada día que te quiero
Tú ya lo sabes, flamenca, que por ti muero
Y cada noche, Dios mío, le pido al cielo
Que al despertarme me enrede en tu pelo negro
Recuerdo la primera vez
Que me dijiste te quiero
Y los ojos te brillaban
Como estrellas y luceros
Desde aquel día, ya ves
No sé vivir sin tus besos
Tu querer y mi querer
De tu querer y mi querer
El destino fue su dueño
Y aunque no diga cada día que te quiero
Tú ya lo sabes, flamenca, que por ti muero
Y cada noche, Dios mío, le pido al cielo
Que al despertarme me enrede en tu pelo negro
Y aunque no diga cada día que te quiero
Tú ya lo sabes, flamenca, que por ti muero
Y cada noche, Dios mío, le pido al cielo
Que al despertarme me enrede en tu pelo negro
Tu pelo negro, tu caminao
Tus labios rojos, tu desperta
Y es que me tienes loquito
Y aunque no te digo ná
Tu pelo negro, tu caminao
Tus labios rojos, tu desperta
Y es que sabes que te quiero
Y aunque no te digo ná
Ay, aunque no te digo ná