Una noche te fuiste de mí, sin regreso emprendiste el oído.
Poco a poco te fuiste alejando y dejando en mi pecho una herida.
Te marchaste sin una razón.
Ni siquiera un adiós tú me diste
A pesar de mi amargo dolor, no quisiste de mí despedirte.
Qué caminos irás a tomar
¿Qué desprecios te harán otras gentes si tu vida ligada a mí está?
Ese fue tu destino y tu suerte
cuando pienses de nuevo en volver a mis brazos buscando cariño.
Tal vez nunca jamás lo hallarás, por ser mala e ingrata conmigo.
Qué caminos irás a tomar Qué desprecios te harán otras gentes
Tu vida ligada a mí está, ese fue tu destino y tu suerte.