Y Dios vendrá, con voz fuerte, voz de arcángel y con trompeta de Dios, hará llamar a los
que en él creen, y por su gloria serán salvos.
A los que no están, Dios los tenga en gloria, y a los que se van, les rindo memoria, descansen
en paz.
A los que no están, Dios los tenga en gloria, y a los que se van, les rindo memoria, descansen
en paz.
A los que se van y un día nos dejan, no los veo, no más, pero arriba están, miro a la
estrella, lo siento cerca, pienso que su luz siempre va a brillar.
No lloro yo, no, ya no lloro más, pues está mejor al sitio donde van, sé que el Creador
y hay alma igual, los tiene en su gloria, gozando en paz.
A los que no están, Dios los tenga en gloria, y a los que se van, les rindo memoria, descansen
en paz.
A los que no están, Dios los tenga en gloria, y a los que se van, les rindo memoria, descansen
en paz.
Duele, claro que duele, perde a los frenes, a quien se quiere, pero se puede, digo se
puede, por lo que tiene, a lo que debe.
Levanta la cabeza y respira hondo, ellos están contigo, no toques fondo, la vida se derrama,
pégale un sorbo, y canta como yo, hasta quedarte ronco.
A los que no están, Dios los tenga en gloria, y a los que se van, les rindo memoria, descansen
en paz.
A los que no están, Dios los tenga en gloria, y a los que se van, les rindo memoria, descansen
en paz.
No desaparece, en el pecho crece, cada vez más fuerte, quiero que se aleje, no temo
a la muerte, la vida es un puente, debo de cruzarlo, este es lo que cuesta.
Pero hay tantas veces, que la pena muerde, merezco a mi suerte, soledad me envuelve,
pero sé que ya, es omnipotente, y bajo su manto me refugio siempre.
A los que no están, Dios los tenga en gloria, y a los que se van, les rindo memoria, descansen
en paz.
A los que no están, Dios los tenga en gloria, y a los que se van, les rindo memoria, descansen